27 de agosto de 2009

Johnny Depp: "La verdad es que si puedo evitar ver mis películas, lo prefiero"

Hace mucho que Johnny Depp se ha liberado de lo que él denomina "una sentencia a cadena perpetua en Hollywood". Aparcó el cliché de chico "mono" del cine y optó por personajes difíciles y extravagantes que le han consagrado como actor.

Ahí están sus papeles como el cocainómano de Blow, el gitano de Chocolat, el detective fumador de opio en de From Hell y por supuesto el pirata Jack Sparrow, sin olvidar los más efectivos de su carrera, Eduardo Manos Tijeras o Ed Woods, creados de la mano de Tim Burton. Ahora, a sus 46 años, ha estrenado en las pantallas españolas Enemigos públicos, donde se mete en la piel del célebre gánster de los años 30 John Dillinger, quese convirtió en el hombre más buscado de EEUU.

¿Qué sabía de John Dillinger antes de rodar la película?

Siempre me fascinó. John Dillinger fue una especie de "rockstar" a su manera, claro. En 1932, cuando los bancos eran el enemigo de la ciudadanía, él se convirtió en un héroe popular. Recuerdo que con 10 años su figura me interesaba mucho, casi tanto como Charlie Chaplin o Buster Keaton. Esta conexión creo que tiene que ver con mi familia y con donde crecí. Mi abuelo, que siempre fue muy cercano a mí, solía llevar licor a algunos condados secos y mi padrastro también fue un poco así. Él pasó un tiempo en la prisión donde filmamos parte de la película. De hecho, encontré algunos de sus archivos durante mi investigación.

¿Conocía su pasado?

Sí, lo sabía, pero aún así fue una gran inspiración. Recuerdo que solía hablar sobre el tiempo que pasó en prisión como la universidad. Con el tiempo entendí a qué se refería. Estar ahí, en esa cárcel, fue muy importante para mí. Me acercó a mi abuelo, que murió hace ya muchos años, pero de quien estoy muy orgulloso. Hizo lo que tuvo que hacer y fue una gran inspiración para mi interpretación de Dillinger.

Tuvieron oportunidad de filmar en muchos de los lugares donde estuvo realmente Dillinger. Ese es un gran privilegio en el Hollywood de hoy.

El hecho de que se pusiera en contra del gobierno, de los bancos, del orden establecido, convierte a Dillinger en un héroe para mucha gente que sufrió en la Gran Depresión. Y rodar en lugares reales ayudó muchísimo a esta película. Nos estimuló a todos, podíamos poner rostro a cada situación. Grabamos en el mismo lugar donde John Dillinger respiró los últimos segundos de su existencia. Eso brinda autenticidad a la interpretación, incluso ir a la cárcel de Crown Point y escapar por cada una de las puertas por las que él pasó es una situación perfecta para un actor. También fuimos al museo Dillinger y me probé los pantalones que llevaba puestos cuando le mataron.

Se habla mucho de su carisma y de lo romántico que podía ser Dillinger, pero también era un criminal. ¿Cree que se está glorificando al villano?

Él era un ladrón de bancos, pero era visto como una celebridad porque está en nuestra naturaleza admirar a la gente que rompe con los códigos sociales, eso es mucho más romántico. Realmente nunca se ha comprobado que fuera un asesino. Hay un incidente saliendo de un banco cuando un policía le disparó en el hombro un par de veces y algunos testigos dicen que Dillinger se dio la vuelta y le dijo "te lo buscaste", y le disparó. Esa fue la única vez en que fue acusado de matar a alguien. Por supuesto, sabemos que la historia se cambió y se adaptó en todas direcciones a través de los años, porque se volvió una leyenda. En una situación así, si tienes una pistola en la mano, definitivamente estás preparado para matar, claro. Pero no creo que fuera realmente un asesino. Creo que era un tipo normal que fue al colegio de criminales, ¿me explico? Diez años de prisión por robar unas manzanas cuando era niño le convirtieron en un criminal de verdad. Sin embargo, en el fondo, creo que era un tipo con quien a todos nos hubiera gustado convivir.

Dillinger comenzó su carrera criminal a los doce años. ¿A que se dedicaba Johnny Depp cuando tenía doce años?

Esa fue una edad mágica para mí, descubrí la guitarra, la música. Pero no recuerdo mucho más, ni de la pubertad ni de nada. Sólo que me encerré en mi cuarto a los 12 y salí a los 15, Irónicamente, tenía como 15 cuando mi padrastro entró en mi vida.

Sin malos hábitos

Dillinger dijo una vez: No fumo, bebo muy poco y supongo que el único hábito malo que tengo es robar bancos. ¿Cuál es su mal hábito?

No lo sé. Ya no fumo ni bebo en exceso. Creo que debería desarrollar un mal hábito.

¿Se ha acostumbrado a ser uno de los actores más famosos del planeta?

Yo no me veo así. Soy un padre de familia, un actor. Mis hijos están creciendo; mi hija tiene 10 años y mi hijo siete. Desde que se estrenó la primera película de Los Piratas del Caribe mi vida se ha vuelto muy extraña, pero todo es cuestión de ajustarse. No tengo ningún interés en quejarme de la fama y no siento la necesidad de decirle a la gente cuales son mis problemas personales. Como actor me interesa la locura de los humanos, todos somos simples en la superficie, es debajo de la piel donde se esconde la extravagancia, eso es lo que a mí me gusta y me llama la atención.

¿Es cierto que no puede ver las películas que interpreta?

Cuando termino el rodaje de una película se acaba mi trabajo. Si puedo evitar ver mis películas lo prefiero, así se queda en mi cabeza la sensación que ha provocado la experiencia de rodar.

¿Piensa en volver a dirigir?

Cuando dirigí cometí el error de actuar también en la película y, si no puedo verme ahora en la pantalla, ciertamente no podía verme en ese entonces; ese fue mi error. Ahora quiero volver a ponerme tras las cámaras pero no pienso actuar en la película.

¿Se arrepiente de algo en su trayectoria como actor?

De lo que probablemente me pueda arrepentir es de haber visto un par de películas que he hecho.

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